Europa: El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en el foco de países más críticos con la inmigración
Europa: El
Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en el foco de países más críticos con la
inmigración
Italia y
Dinamarca, junto a otros países de Europa, cuestionan las decisiones del TEDH
sobre inmigración y proponen un debate sobre la adaptación del Convenio Europeo
de Derechos Humanos a los nuevos desafíos globales.
El Tribunal
Europeo de Derechos Humanos (TEDH) surgió hace ya más de seis décadas como
herramienta última de examen y depuración de responsabilidades del Convenio
Europeo de Derechos Humanos, vinculante para un total de 46 Estados miembro del
Consejo de Europa. Sin embargo, sus reiteradas sentencias en contra de medidas
nacionales sobre migrantes le han puesto en el punto de mira de países que
reclaman políticas de mano dura como la Italia de Giorgia Meloni.
El Convenio
Europeo de Derechos Humanos establece dentro de su articulado una jurisdicción
internacional competente para condenar a los Estados que no respeten los
compromisos asumidos, origen del TEDH. A esta corte pueden recurrir personas o
entidades a título individual o colectivo y también países, en caso de que
quieran elevar una denuncia interestatal en la esfera europea, siempre y cuando
esté dirigida contra algún país firmante.
El Convenio tiene
ya más de 70 años, pero no está exento de actualizaciones. Los protocolos
adicionales --que suman ya catorce-- pueden ir añadiendo nuevos derechos, como
ocurrió en 2003 para incorporar la abolición de la pena de muerte o en 2005
para consagrar la no discriminación, si bien el Consejo de Europa entiende que
el tratado "evoluciona gracias sobre todo a la interpretación que el
tribunal realiza de sus disposiciones".
LA CAMPAÑA DE
ITALIA Y DINAMARCA:
Es esta
interpretación la que algunos países asumen que se ha quedado obsoleta, como
han expresado nueve gobiernos encabezados por Meloni y su homóloga danesa,
Mette Frederiksen. En una carta abierta suscrita también por Austria, Bélgica,
República Checa, Estonia, Letonia y Lituania, alegan que el TEDH "en
algunos casos" se ha excedido a la hora de valorar las "intenciones
originales" de la Convención para adoptar determinadas sentencias y
limitar "decisiones políticas".
Por ello, piden
comenzar a debatir hasta qué punto los tratados internacionales en vigor
"encajan" con los "desafíos" de hoy, en particular la
migración. "Ahora vivimos en un mundo globalizado en el que los migrantes
cruzan fronteras en un nivel completamente diferente", señalan en su nota,
que pone negro sobre blanco un debate hasta cierto modo recurrente en estos
últimos años.
También fue
motivo de discusión en Reino Unido a raíz de que un dictamen del TEDH impidiese
a las autoridades británicas poner en práctica su polémico protocolo de
deportaciones a Ruanda. El anterior primer ministro, Rishi Sunak, llegó a
sugerir que estaría dispuesto a romper con el tribunal si entendía que
contravenía sus intereses nacionales, pero el cambio de Gobierno y el archivo
de la iniciativa de traslados ha calmado las aguas.

Comentarios
Publicar un comentario