Europa: Cuánto cuesta visitar un mercadillo de Navidad en Europa
Europa: Cuánto cuesta visitar un mercadillo de Navidad en
Europa
Los mercadillos navideños de Alemania, Francia, España,
Grecia y Hungría para saber cuánto cuesta realmente comer, beber y comprar
artesanía en cada país, y qué impacto tiene en el bolsillo de quienes cobran el
salario mínimo.
A dos semanas de Navidad, las ciudades europeas entran en su
periodo más festivo: preparativos, luces, compras de última hora y, por
supuesto, mercadillos navideños, que se han convertido en una tradición
compartida en gran parte del continente. Pero ¿cómo son en otros países y,
sobre todo, cuán asequibles resultan para sus habitantes?
En primer lugar, Alemania. Así describe nuestro colega el
ambiente en Berlín:
«Los visitantes del mercado navideño del Palacio de
Charlottenburg son recibidos por aromas dulces y salados, las luces
parpadeantes de pequeños chalets de madera y la fachada del palacio iluminada
de forma festiva. Pequeños grupos se reúnen a ambos lados, copa de vino
caliente en mano. Las bebidas, que pueden pedirse con un chorrito extra de
aguardiente, mantienen un precio razonable, en torno a los 5 euros, aunque la
comida resulta algo más cara».
«La bratwurst es, por supuesto, un imprescindible. Pero
quien busque algo más original puede probar el handbrot: pan relleno de crema
de champiñones y queso, cubierto con otra capa de masa y horneado hasta
fundirse. Se come con la mano, de ahí su nombre, y cuesta 8 euros. Además, no
faltan los clásicos: bollos, churros, patatas fritas y un sinfín de aperitivos
de distintos países».
Alemania cuenta con una larga tradición de ferias navideñas,
tradición que también comparten las regiones del noreste y norte de Francia.
Estrasburgo, por ejemplo, alberga uno de los mercadillos más antiguos y famosos
de Europa. Hoy la costumbre se ha extendido por todo el país, incluso por el
sur. Según nuestro colega, en Francia persiste el estereotipo de que los
mercadillos están llenos de comida demasiado cara y recuerdos producidos en
masa.
Cocina francesa en las ferias de Navidad:
En los mercadillos franceses es casi seguro encontrar
pretzels por unos 5 euros, junto a una amplia oferta de dulces como los crêpes,
también alrededor de ese precio. Entre los platos principales destaca la
raclette, uno de los grandes protagonistas de estas ferias. El queso se funde
de manera tradicional, a la vista del público, calentando una de sus caras y
rascando luego la capa superior derretida sobre una baguette.
Este bocadillo cuesta unos 10 euros, igual que otra
especialidad habitual, la salchicha godiveu, muy condimentada con cebolla y, en
ocasiones, vino tinto. También es muy popular la tartiflette, una especie de
gratinado elaborado con patatas, bacon y abundante queso reblochon, típico de
la región de Saboya. Su precio ronda los 15 euros.
Otro clásico imprescindible es la choucroute al estilo
alsaciano: col fermentada cocida en vino blanco y servida con distintas carnes
ahumadas, por entre 10 y 15 euros.
España también cuenta con numerosos mercados navideños,
siendo el más emblemático el de la Plaza Mayor de Madrid. Siguiendo la
tradición local, muchos visitantes aprovechan para tomar churros con chocolate
caliente para combatir el frío. Aunque los precios han subido en los últimos
años, un chocolate con seis churros sigue costando alrededor de 6 euros.
En Grecia, el mercado navideño más conocido es el Pueblo de
Navidad, que combina el ambiente típico de feria con juegos interactivos para
niños y una programación continua de actividades artísticas. En lo
gastronómico, predomina la comida rápida: porciones de pizza, perritos
calientes, souvlaki (brochetas de carne asada) y una amplia variedad de
postres, desde lukumades, pequeñas rosquillas griegas, hasta churros y gofres.
Las raciones pequeñas suelen costar unos 5 euros, aunque en los mercadillos más
modestos pueden encontrarse tentempiés desde 3 euros.

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